(Para que sepas dónde te metes antes de hablarme)
Voy a decirte algo desde el principio:
👉 No tienes que saber posar.
👉 No tienes que ser fotogénica.
👉 No tienes que venir segura.
Eso no es tu trabajo.
Es el mío.
Antes de la sesión:
Cuando reservas:
- te explico qué traer
- qué tipo de ropa funciona
- qué evitar
- y qué esperar
- No te mando un PDF eterno.
- Te digo lo justo para que la sesión funcione.
- Si tienes dudas, se resuelven antes.
- No el mismo día.
Durante la sesión:
Aquí pasan varias cosas importantes:
- no te dejo sola
- no te digo “haz lo que quieras”
- no te fuerzo a ser quien no eres
Te dirijo:
postura
mirada
actitud
ritmo
No posas.
Te coloco.
La mayoría de la gente, a los 10 minutos, se relaja.
A los 20, se olvida de la cámara.
Ahí empiezan las buenas fotos.
Si te sientes rara, incómoda o insegura
Normal.
No lo interpreto como un problema.
Lo uso a favor.
Las mejores fotos no salen cuando estás perfecta,
sino cuando bajas la guardia.
En resumen
Una sesión conmigo es:
• clara
• dirigida
• sin postureo
• sin dramas
• y con fotos que funcionan
Si buscas eso, encajamos.
Si no, de verdad, no pasa nada.








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