
El articulo de hoy va enfocado a modelos de fotografia freelance o modelos de catalogo.
Si alguna vez has hecho una sesión de fotos con varios looks, ya sabes de lo que hablo.
Minuto uno: estás divina.
Minuto veinte: el maquillaje empieza a sudar contigo.
Minuto cuarenta: ya no sabes si estás en una sesión o en una mudanza a toda velocidad.
Y todo por lo mismo: no sabes cambiarte rápido.
Y no, no es culpa tuya. Nadie te lo enseña. Pero si vas en serio con esto, necesitas dominar el arte del “pit stop” como en la Fórmula 1.
Aquí van tres claves para no convertir el vestidor en un campo de batalla:
Piensa como un estilista, no como una víctima del armario.
Lleva los looks ordenados por capas. Primero lo fácil de quitar. Nada de tops ajustados con cremalleras traicioneras. Ropa que se sube, baja o desliza. Punto.
Lleva tus “aliados”.
Toallita pequeña para el sudor, pinzas para el pelo y zapatos que se quiten sin pelea. Suena básico. Lo es. Pero funciona.
Ensaya.
Sí, como lo lees. En casa. Póntelo. Quítatelo. Cronometra. Si tardas más de un minuto, ese look se va fuera.
Además, si trabajas como modelo freelance, esto te da puntos.
Ser rápida en los cambios se valora muchísimo. ¿Por qué? Porque se gana tiempo para producir más. Más looks. Más variedad. Más fotos. Y eso, a ojos de quien te contrata, suma.
Porque el tiempo no perdona. Ni el fotógrafo tampoco.
Y créeme, cuanto más rápido te cambies, más fotos tendreis. Y mejores.
Y un apunte importante:
No tienes que tener pudor.
Nadie se va a escandalizar por verte en ropa interior. Estamos trabajando. Tú, yo, el equipo. Y todos sabemos a lo que venimos.
Esto no va solo de estilo. Va de actitud.
Las que brillan no son las que tienen más ropa. Son las que son dinamicas y vuelven al foco como si nada.
¿Eres una de esas? O te lo pregunto de otra forma…
¿Quieres parecer una profesional o solo jugar a serlo?








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